Las dimensiones y disposición del almacén deben estar en proporción directa con el volumen de operaciones que maneja la compañía, así como con el volumen de almacenaje.
Las bodegas deberán contar con una distribución adecuada de las diferentes áreas de trabajo y de los equipos ubicados en ellas. El propósito de esta distribución es obtener la mayor rentabilidad en la asignación de espacios para todos los elementos que se encuentran en él.
Para facilitar las tareas de supervisión y seguimiento de las operaciones de debe prever la altura de las estibas, en función de las posibilidades de maniobra de los vehículos, la altura de los techos, el correcto funcionamiento de las instalaciones contra incendio así como llevar un estricto control de los inventarios.
Controlar y exigir que se respeten sin excepción todas las normas de seguridad vigentes, así como también las de salubridad y control interno.